Febrero 2018

Asociaciones de médicos y los estudiantes de Nutrición Humana y Dietética de la Universidad Pablo de Olavide piden la retirada de alimentos poco saludables de las máquinas de comida.

Los sanitarios están cansados de trabajar y promover la salud rodeados de alimentos que la perjudican. Nos encontramos en un país donde hay una alta tasa de enfermedades procedentes de un mal hábito alimentario, es un contrasentido que se encuentre este tipo de procesados en los centros donde se intenta curar o prevenir este tipo de patologías.

 

 

Nos echaríamos las manos a la cabeza si pusieran una máquina de tabaco en la sala de espera y esto es igual.


La campaña para acabar con estas máquinas en centros sanitarios, aprobada en la asamblea de la Asociación de Residentes de Medicina Preventiva y Salud Pública (ARES), ya ha sido respaldada formalmente por la Asociación de Enfermería Comunitaria, el Comité Español Interdisciplinario de Prevención Cardiovascular, el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina, la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética, la Sociedad Española de Epidemiología, la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene y la ONG Justicia Alimentaria Global.


El manifiesto de ARES "sobre la presencia de alimentos poco saludables en máquinas expendedoras de centros sanitarios" empieza recalcando que la epidemia de obesidad "es en gran parte atribuible a la enorme disponibilidad de bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados". Y como en la obesidad “es mejor prevenir que curar” debido a las evidencias de que el “ambiente alimentario” que nos rodea es fundamental en la salud, demandan la retirada de estas máquinas. "No deja de sorprender que en la situación actual existan bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados en máquinas expendedoras de nuestros centros sanitarios.

 

Diversos organismos (Organización Mundial de la Salud, Universidad de Harvard, Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria) han señalado a estas máquinas expendedoras como potenciales puntos de actuación para mejorar nuestro ambiente alimentario", argumenta. Y este documento finaliza: "Es contrario a la ética médica y sanitaria que en los mismos centros donde se atiende a la salud de la población se suministren productos que contribuyen a enfermarla".

Cambiando el vending

En Sevilla, un grupo de estudiantes de Nutrición Humana y Dietética de la Universidad Pablo de Olavide ha decidido emprender una cruzada contra lo que ellos denominan como mal vending, es decir, las máquinas en las que podemos encontrar productos para comer, pero no alimentos sanos.

De esta manera, han iniciado un movimiento a través de las redes sociales, desde el pasado mes de diciembre, denunciando la presencia de estos ultraprocesados de escaso valor nutricional en máquinas situadas en centros públicos: desde su propia universidad hasta el Metro de Sevilla, o el hospital Gregorio Marañón de Madrid.

 

La idea de este movimiento, es convertirse en una plataforma que fomentase la mejora de la oferta de productos de nuestro entorno. “Llevábamos años viendo que la gente que iba a los hospitales hacía fotos al menú que le ofrecían o a los vendings y las compartía en redes sociales". Así, empezaron creando una cuenta de Twitter y otra de Instagram conocida como Cambiando el Vending.


La base de esta iniciativa es la denuncia. En cambio, la cosa no ha quedado aquí. Desde hace varios meses van visitando centros sanitarios y de educación con el fin de analizar y evaluar los productos de las máquinas."Cuando vamos a sitios concretos, revisamos todas las máquinas, hacemos fotos y gracias a una herramienta de calidad ponemos notas numéricas tanto a la comida como a la bebida".


UNA OFERTA MÁS QUE CUESTIONABLE: Y, ¿por qué ofrecen comida poco saludable?


"Siempre que hablamos con la industria aparece el argumento económico. Parece que los productos saludables no se venden bien", comenta el estudiante de nutrición. En cambio, para Caballero, es irrelevante. "Para las empresas, se trata de un negocio y sólo tienen que pensar en sus ingresos. Pero la gente que les permite tener allí las máquinas sí que tendría que pensar en la salud de los consumidores. Cuando estamos hablando de un hospital o de otra institución pública, la salud está muy por encima del beneficio de un tercero. Si el vending no es compatible con un alimentación saludable, pues que no haya vending".


En España  existe la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición que regula los distintos tipos de alimentos que pueden venderse en los colegios. En uno de los artículos puede leerse: "En las escuelas infantiles y en los centros escolares no se permitirá la venta de alimentos y bebidas con un alto contenido en ácidos grasos saturados, ácidos grasos trans, sal y azúcares". 


Desde Cambiando El Vending han apoyado la iniciativa y aseguran que este movimiento va a ir a más. Y por esta razón, se han ofrecido para asesorar a empresas que decidan cambiar los productos insanos por alternativas más saludables. Su intención es incomodar y agitar las aguas, aunque también apoyar y agradecer las buenas prácticas.

 

Luis Morán Fagúndez

Alejandra Rivera Torres

María Erdozain López

DNS del Sur, S.L.

@NutritionDNS

Contacto

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