Junio 2019

NUTRICION PARENTERAL DOMICILIARIA

UNA TERAPIA EMERGENTE

La nutrición parenteral domiciliaria (NPD) es una modalidad de soporte nutricional que permite la administración de las soluciones de nutrición parenteral en el domicilio del paciente. De esta forma se consigue que los pacientes puedan estar en su domicilio con mayor libertad de horarios, rodeados de su familia y de las comodidades de su hogar, lo que redunda en una mejora de la calidad de vida. 

Además, en ocasiones, cuando el estado funcional del paciente lo permite, se consigue reincorporarlo a su entorno social y laboral.

 

Los candidatos a este tratamiento son los pacientes que no posean un sistema gastrointestinal suficientemente funcionante para recibir por vía digestiva los nutrientes necesarios para cubrir sus requerimientos nutricionales. Sin este tratamiento, los pacientes verían muy mermadas sus posibilidades de supervivencia. No obstante, se requieren unas ciertas condiciones para que tenga éxito, desde la situación clínica del paciente a la responsabilidad de un médico que actúe en colaboración con un equipo multidisciplinario formado por personal de enfermería, dietista y farmacéutico, todos ellos expertos en NPD.

 

El progreso en los sistemas sanitarios, con equipos de soporte nutricional muy especializados y una capacidad de seguimiento de los pacientes en el domicilio (unidades de nutrición clínica y dietética), y de la industria farmacéutica (que ha desarrollado a gran velocidad nuevas y mejores formulaciones, catéteres o bombas de infusión), junto con el desarrollo de nuevos equipos de asistencia domiciliaria (de hospitalización a domicilio y cuidados paliativos, entre otros), ha puesto los medios necesarios para que estos pacientes puedan recibir la nutrición parenteral que precisan sin necesidad de aislarlos de su ambiente social y de asumir innecesariamente costosas hospitalizaciones.

 

Los beneficios pueden ser muy evidentes para el paciente, al encontrarse rodeado de su familia, con un mayor respeto hacia su intimidad, manteniendo sus referencias personales y con una significativa disminución de posibles complicaciones nosocomiales. Respecto a la familia, este tratamiento mejora su organización, se evitan desplazamientos y permanencias prolongadas  en el hospital, así como ciertas tareas y responsabilidades. A su vez, la Administración tendrá una mayor disponibilidad de camas hospitalarias y, por tanto, se logra una disminución de los costes.

 

Desde la creación en 1992 hace ahora 27 años, del grupo de Nutrición Artificial  Domiciliaria y Ambulatoria (NADYA) de la Sociedad Española de Nutrición Parenteral y Enteral (SENPE), y del que formo parte, uno de sus principales objetivos  ha  sido  la  creación  y  mantenimiento  del  registro de pacientes tratados con nutrición parenteral domiciliaria. Desde entonces se han ido recogiendo los datos de los pacientes, comunicados de manera voluntaria por los profesionales que están a cargo de los mismos, y así hemos podido disponer de prevalencias y complicaciones de dichos tratamientos. 

 

En nuestro país, en el último registro de NPD del año 2017, había 308 pacientes (54,5% mujeres), 38 niños y 270 adultos, procedentes de 45 hospitales españoles, lo que representa una tasa de prevalencia de 6,61 pacientes/millón de habitantes/año. Si comparamos estos datos con la primera publicación del Registro NADYA sobre NPD, el salto es muy espectacular en 18 años, habiendo pasado de 67 pacientes en el año 2000 a 308 pacientes en el 2017, lo que indica una mejoría de la Nutrición Clínica en los Hospitales de nuestro país y en las Técnicas de Nutrición Artificial de los Hospitales de nuestro país, pues los programas de Nutrición Parenteral Domiciliaria requieren de una capacitación técnica adecuada por los profesionales que la llevan a cabo.

 

Si bien la indicación de la NPD ha sido el Fallo Intestinal sin enfermedad maligna de base, en los últimos años ha habido un incremento del número de pacientes con enfermedad oncológica avanzada, y así, los datos obtenidos de nuestro grupo NADYA muestran que la NPD en el paciente oncológico en España, ha tenido una evolución discretamente ascendente a lo largo de los años, con un incremento en 7 años del 43%.

 

Por último, desde el grupo NADYA, creemos que la Nutrición Parenteral Domiciliaria debería ser regulada por la Administración Sanitaria, en el marco del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, incluyéndola en la Cartera de Servicios de los diferentes Servicios de Salud de las diversas Comunidades Autónomas. A pesar de que el número de pacientes es bajo respecto a otras técnicas terapéuticas, ha habido un gran incremento en los últimos 25 años; además, la atención de estos pacientes tan complejos, absorbe mucho tiempo y recursos a los profesionales que se dedican a la Nutrición Artificial Domiciliaria, de forma que la existencia de una normativa específica sobre Nutrición Parenteral Domiciliaria, redundaría en un beneficio claro para los profesionales y para los pacientes con NPD.

 

Dr. José Luis Pereira Cunill

Unidad de Nutrición Clínica y Dietética

Unidad de Gestión Clínica de Endocrinología y Nutrición

Hospital Universitario Virgen del Rocío

Contacto

Fundación Andaluza de Nutrición y Dietética (FAND)

Pagés del Corro, 80. 3ª Planta

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